Tag Archives: Chinchilla

9 de mayo de 2010

El Gobierno entra en funciones con un gabinete desigual, que engloba, de un lado, un equipo bien estructurado, y de otro, algunos ministros solos como un lobo estepario.

El equipo más fuerte es el económico, que tiene muy claro hacia dónde quiere seguir yendo, cómo avanzar hacia allí y con quiénes hacerlo. Los otros, con sus buenas dotes personales, apenas si identifican sus sillones en el Consejo de Gobierno. Por ello, ensamblar ambas vertientes y solventar bien las tensiones que se den en su seno, será una de las tareas claves de la gestión política de la Presidenta.

El problema del equipo económico no surge de su condición personal, profesional ni técnica. De ello no hay duda conocida. Va más bien por el lado de su tendencia ideológica real. Hay economistas de primera línea, que por su orientación dogmáticamente neoliberal, han conducido a la ruina a más de un país. El FMI y el Banco Mundial pueden corroborarlo. Hoy Costa Rica sería un buen ejemplo. Aquí los problemas económicos no pueden resolverse al margen de avances sustantivos en la lucha contra la pobreza, la disminución de la creciente brecha social, la superación del retraso educativo y la inseguridad ciudadana.

Por eso mismo, agregar a esta tarea de armonización de políticas económicas y solución de los agudos problemas sociales, la salsa picante de una prematura campaña electoral que ya empezó, no es solo políticamente desleal con el nuevo Gobierno, sino que augura un incremento notable de dificultades en las relaciones del Ejecutivo con la Asamblea, el desgrane eventual de sus miembros y la inevitable y creciente traslación de lealtades a los distintos aspirantes, conforme se acerque la campaña electoral y decline el Gobierno de Chinchilla.

Entre sus gestos faraónicos de despedida, don Óscar aseguró que doña Laura quedó con la mesa servida. Solo le tocaría administrar “el paraíso” que él le dejó. Pero la necia realidad lo niega. La Presidenta no la tendrá fácil. Deberá enfrentar, con un déficit fiscal peligroso, recursos limitados y un ambiente internacional cambiante e inseguro, las demandas incumplidas y las ofertas de campaña, amén de una vasta tarea de construcción de infraestructura y rehabilitación de vías, puentes y escuelas.

No contará ni con los ahorros fiscales de don Abel, ni con los regalos chinos, que representaron muchos millones de dólares. Estos no se limitaron al estadio inconcluso, que los hermanos Arias corrieron a inaugurar como si fuera su Gobierno y no los chinos quienes lo están construyendo. Solo en bonos la generosidad china significó nada menos que unos trescientos millones de dólares.

Ojalá doña Laura no le deje a su sucesor la mesa servida, tal y como se la dejó a ella don Óscar.

Publicado en La Nación de Costa Rica el 9 de mayo de 2010.